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Reseña Semana Santa 2015

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Muy unidos a Jesús, hemos vivenciado una emotiva Semana Santa

Durante la Semana Santa, en nuestra parroquia de San Juan Bosco, hemos sido partícipes de bellas homilías, rezos, cantos, momentos de reflexión y principalmente de acompañamiento a Nuestro Señor Jesucristo. Traer al presente lo ocurrido en su sagrada pasión, muerte y resurrección, nos mueve a sentir la imperativa necesidad de buscar cómo corresponder a tanto cariño pues vivió, murió y resucitó por todos y c/u de nosotros; por ti, por mí y por todo aquél que lo reciba y lo acepte en su corazón y esté dispuesto a vivir de acuerdo a sus enseñanzas.

En la mayor parte de los eventos estuvimos gratamente acompañados y dirigidos por el Padre Ernesto.El carismático Padre Javier, por su parte, estuvo realizando una semana de misiones junto a jóvenes de la comunidad.
Nuestro querido párroco, Gerardo Flores, dirigió los oficios de la Semana Santa en Casa Simón de Betania que hospeda y atiende a niños, adultos y adultos mayores que tienen fuertes problemas de salud y que no cuentan con apoyo de sus familias. También estuvo atento al desarrollo de los oficios en nuestra parroquia.

Domingo de Ramos: Pasión de Nuestro Señor Jesucristo según San Marcos

Nos invitaron a disponernos a vivir la Semana Santa acompañando a Jesús, viviendo con Él y para Él a cada momento.
Guiados por nuestros muy queridos Padres Gera, Ernesto y Javier, el sábado por la noche y el domingo recibimos la bendición de los ramos y sensibles oficios eucarísticos. Con base en el Evangelio, nos comentaron que el pueblo recibió alegremente a Jesús, pues creían que les traería beneficios materiales, salud, prosperidad y abundancia; días después, incitados por los sumos sacerdotes y los escribas, le volverían la espalda y lo crucificarían; pero, ¿qué pasaría si nos ponemos en el lugar de quienes conforman el pueblo?, ¿aceptaríamos a Jesús con todo lo que implica?, ¿estaríamos dispuestos a repartir lo que tenemos?, ¿lo seguiríamos renunciando a todo?, ¿estaríamos dispuestos a vivir la humildad, la sencillez, los valores que Dios nos pide y nos ejemplifica plenamente a través de Jesús?

 

Lunes Santo: Los pies de Jesús son ungidos con perfume por María, hermana de Lázaro

Con una bella homilía, el Padre Ernesto enfatizó detalles importantes: el 6 es un número de imperfección y lo narrado por san Juan en el Evangelio ocurre justo 6 días antes de la Pascua; san Juan se muestra perspicaz y observador, conocía bien a Judas Iscariote quien comentó que el perfume de nardo puro usado por María para ungir los pies de Jesús pudo haberse vendido para que el dinero fuera para los pobres, también sabía que de haberse hecho tal cosa, Judas se hubiese embolsado para sí mismo el dinero obtenido.

Agregó que se puso en evidencia lo que es de Dios y lo que no es de Dios; que en la casa donde ocurrió, que era de Lázaro, reconocían a Jesús como el Mesías, y que debemos ser guiados por Dios y ser sus instrumentos en acción.

 

Martes Santo: Jesús indica a los apóstoles que Judas Iscariote lo entregará, que a dónde Él va por ahora no lo podrán seguir y que Pedro habrá negado a Jesús tres veces antes del canto del gallo

Nuestro querido Padre Ernesto nos llevó de la mano al explicarnos el pasaje del Evangelio de san Juan: ocurrió en la noche, tiempo de mentira y maldad, acciones que no son de Dios, cuando satanás entra en Judas Iscariote y lo hace marcharse para buscar a quienes vendrán por Jesús; también nos indicó cómo Pedro le resta protagonismo a Judas, cuando Jesús dice a sus discípulos que por ahora no pueden acompañarlo a donde Él va, y Pedro desea seguirlo y dijo que daría su vida por Él a lo que Jesús le contestó ‘¿Con que darás tu vida por mí?, Yo te aseguro que no cantará el gallo antes de que me hayas negado tres veces’. El Padre Ernesto concluyó: qué obedientes debemos ser, como Jesús es con el Padre.

 

Miércoles Santo: Misa de unción de enfermos y Evangelio en el que Jesús dice a sus apóstoles que su hora está cerca y aclara que Judas Iscariote será quien lo entregue

Con una hermosa celebración, llena de fervor católico, de una feligresía unida en un solo corazón, nos vuelve a cautivar el Padre Ernesto. Haciendo gala de su facilidad de palabra, al principio mencionó la reunión que tuvieron ese mismo día los sacerdotes en la Misa Crismal, oficiada por el Obispo Rogelio Cabrera, en la Basílica de Guadalupe, en la que el Obispo bendijo los 3 óleos: el de catequesis, el de unción de enfermos y el del santo crisma. En la homilía mencionó una experiencia de cuando él, siendo muy joven, asistió a misiones y asoció una actividad en la que escribió algunos pecados en un papel que después le indicaron que éste era parte de lo que se usó para el pago que hicieron a Judas Iscariote por la entrega de Jesús, después comprendió que cada pecado que cometemos es parte de dicho pago y que Jesús merece lo mejor, todo nuestro ser y que decidió dedicar su vida a Dios.

Posteriormente, el Padre Ernesto oró por la salud de las personas que recibirían la unción y un gran grupo conformado por enfermos, mujeres embarazadas y adultos mayores (incluidos mis padres, Yayis y Pepe) peregrinaron hacia el altar para recibir de manos del

Padre Ernesto la imposición del óleo con el que se realiza la unción de los enfermos. El ambiente se tornó maravilloso, percibiendo, sintiendo y viviendo la presencia de nuestro gran protagonista, el Espíritu Santo.

 

Jueves Santo: Misa Solemne: Jesús, vía la última cena y el lavatorio de pies a sus discípulos, instituye la labor del Sacerdocio; el Padre Ernesto realiza la bendición de panes; Jesús es entregado por Judas Iscariote

Con una abarrotada Iglesia vivimos la conmovedora celebración dirigida por nuestro anfitrión, el Padre

Ernesto. Para la homilía disfrutamos de la presentación de jóvenes que interpretaron fragmentos de la obra Ecce Homo, producida musicalmente por nuestro querido párroco, Gera Flores; en la que Jesús realiza el lavatorio de pies a sus discípulos y les indica que si Él que es El Maestro lo ha hecho, ellos también debían realizarlo con sus hermanos.

Posteriormente, el Padre Ernesto nos brindó bellas palabras de que con la última cena y el lavatorio de pies se instituye la labor del sacerdocio y, con su extraordinario sentido del humor, nos indicó que podemos felicitar a los sacerdotes y darles algún presente, a lo que respondimos con sonrisas y calurosos aplausos; prosiguió con la bendición de los panes y nos indicó que debíamos comérnoslos, que no eran para ponerlos en el refrigerador ni en la alacena pensando en que estén llenos y que nunca falte ni la mermelada.

 

Viernes Santo: Lectura de la Palabra, procesión de adoración a Jesús crucificado, las 7 palabras, escenificación del Vía Crucis, pésame a la Virgen María

Padre misericordioso que para librarnos del poder del enemigo quisiste que tu Hijo sufriera el suplicio de la cruz,concédenos alcanzar la gracia de la resurrección, fueron las palabras iniciales que el Padre Ernesto emitió, a una numerosa feligresía, como parte de la oración colecta. En el momento de la homilía nos indicó detalles relevantes: que ese día no estábamos en una Misa, pues no hay motivo de celebración, que participamos en la lectura de la Palabra; era necesario que Jesús muriera para alcanzarnos la resurrección, pero no era necesario que muriera de esa forma; cuando decidimos alejarnos del mal, de las tinieblas, nos acercamos a Dios que es la luz; enfatizó: ‘me duele que me hayan matado a mi Jesús que por su decisión es mi familia, más que mi Padre, más que mi madre, más que mi hermano, es mi Dios’; unir nuestras penas a las de nuestro Señor, es ofrecerle un poco nuestro sufrimiento y a la primera que debemos darle el pésame por la muerte de Jesús es a la Virgen María, nuestra Madre.
Posterior al momento de la comunión nos unimos más a nuestro Señor al pasar a adorarlo en su cruz; en lo que largas filas se formaron para besar la figura de Nuestro Señor en la cruz. Como acto seguido se hizo la lectura y meditación de las 7 palabras realizadas por miembros de nuestra comunidad.

Posteriormente, Jesús es víctima de maltratos (insultos, burlas, salivazos, empujones, golpes, latigazos, jaloneos, etc.) por parte de sus verdugos en el Vía Crucis, que inició en el interior de la Iglesia donde es cuestionado por Poncio Pilatos presa de los latigazos y de la sentencia de muerte que él ordenó.
Saliendo por la puerta oriente del templo inició el camino del calvario en el que con la cruz a cuestas Jesús, en una actitud de humildad y obediencia total al Padre, continúa con su martirio.

Delante de Jesús caminan otros 2 hombres (malhechores) que también serán crucificados. Jesús tiene su primera caída y los soldados se burlan le dan de latigazos y le ordenan que se levante. Se encuentra con su madre que es un remanso de amor y de paz en el doloroso trayecto. Juan de Cirene es obligado a ayudarlo con la cruz y el martirio y las ofensas continúan. La Verónica enjuga su rostro y le brinda un momento de alivio, de sosiego. Jesús cae por segunda ocasión, el dolor se acentúa, la carga es pesada. Se encuentra con las mujeres de Jerusalén que con su llanto le muestran compañía y apoyo lo que le puede dar fortaleza para seguir su camino. Jesús cae por tercera ocasión; es la caída en que más duró en el suelo boca abajo, qué dolor, qué requerimiento de fortaleza corporal, mental espiritual y de todo tipo para continuar con su calvario. Luego Jesús llega al lugar de la crucifixión (placita de María Auxiliadora), Jesús es despojado de sus vestiduras que se reparten entre los soldados y se juegan a la suerte su túnica. Crucifican a los 2 malhechores y posteriormente a Jesús, que menciona las 7 frases que conocemos como las 7 palabras, muere en la cruz para luego ante el tremendo dolor de su Santísima Madre (nuestra Madre celestial) ser bajado de la cruz.

Después de ello, dentro de la iglesia, previo al pésame a María, jóvenes que caracterizaron a Jesús, María y otros participantes que recibieron el cuerpo sin vida de Jesús, representaron otro maravilloso, estremecedor y enternecedor número musical producido por nuestro querido Padre Gera para la obra Ecce Homo.
Otro grupo de jóvenes realizó una procesión por el pasillo central de la iglesia, portando figuras del Cuerpo de Cristo y de la Virgen María, que colocaron frente al Altar (tapado por una tela) para la posterior adoración a Jesús y pésame a nuestra santísima Madre celestial. Dicha actividad fuer enmarcada por el rezo de la coronilla de lágrimas, similar a un rosario que consiste en el rezo de 7 dolores (diciendo: Oh Jesús, mira quien tanto te amó en la tierra y que te ama aún más ardientemente en el Cielo) y en cada uno de ellos se repite 7 veces (por quien dirige Oh Jesús, oye nuestras oraciones; por quien responde: por las lágrimas de tu Santísima Madre); al final de c/dolor se dice; gloria al Padre, gloria al Hijo y gloria al Espíritu Santo, como era en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos, Amén, María, Madre de Gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la muerte ampáranos gran Señora. Al terminar el rezo de los siete dolores, se continúa con el rezo normal del rosario, a partir del Señor ten piedad de nosotros… Entre dolor y dolor un grupo de jóvenes interpretaron bellas canciones lo que sensibilizó aún más a los presentes.

 

Sábado Santo, en la celebración de las 8:00 pm: Vigilia Pascual, cumple con el precepto de Misa dominical

En una densa penumbra iniciamos la celebración del fuego nuevo del que el Padre Ernesto encendió al cirio pascual y posteriormente de éste se encendieron las velas de quienes tuvimos el privilegio de presenciar el cambio de la obscuridad a la luz; momento en que conmemoramos la hermosa, gloriosa, asombrosa, maravillosa y esplendorosa resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Una atmósfera de paz tuvimos al realizar las 7 lecturas (del libro del Génesis: 1, 1-2. 2; del libro del Génesis: del libro del Génesis: 22, 1-18; del libro del Éxodo: 14, 15- 15, 1; del libro del profeta Isaías: 54, 5-14; del libro del profeta Isaías: 55,1-11; del libro del profeta Baruc: 3, 9-15. 32-4, 4, del libro del profeta Ezequiel: 36, 16-28), la hermosa entonación de los 7 salmos responsoriales (Bendice al Señor, alma mía; protégeme, Dios mío porque me refugio en ti; alabemos al Señor por su victoria; te alabaré Señor, eternamente; el Señor es mi Dios y salvador; tú tienes, Señor, palabras de vida eterna; y estoy sediento del Dios que da la vida) y las 7 oraciones colectas.

Posterior a ello, ingresó Jesús por el pasillo central de la iglesia rumbo al altar e inició la fiesta de resurrección de nuestro Señor; se encendieron las luces del altar y escuchamos un maravilloso tema musical de nuestro querido y muy talentoso párroco, Gera Flores, ‘Gloria a Dios en el Cielo y en la Tierra a los hombres paz…’, globos, papelitos, serpentinas, etc. empezaron a caer de la parte alta, la feligresía mostró una tremenda algarabía agitando eufóricamente banderines; nos sentimos muy felices con la resurrección de nuestro Señor Jesucristo.
Las imágenes de María Auxiliadora (con el Niño Jesús) y de Cristo en la Cruz, que se encuentran al frente de nuestra iglesia, a partir del momento en que abordamos el tema de resurrección de Jesús, se tornaron casi totalmente blancas, bellísimas, lo que me recordó el relato de la transfiguración de Jesucristo, nuestro Señor.

Luego procedió a hacer la bendición del agua, también caminó por el pasillo central de la Iglesia rociándonos con agua bendita.

Al concluir la celebración el Padre nos indicó que a partir de ese momento debíamos desearnos mutuamente y a nuestras familias y conocidos unas felices pascuas de resurrección y concluyó enfatizando: ‘Querida Familia de la comunidad de San Juan Bosco que tengan unas muy felices pascuas de resurrección’.

 

Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor

Los oficios de celebración de misa dominical volvieron al tiempo ordinario, al formato tradicional y en los horarios acostumbrados, nuevamente muy bien guiados por nuestros tres queridísimos Padres: Gera, Ernesto y Javier

El Padre Gera nos brindó una sublime homilía; dejó en claro que hay 2 momentos que son los más importantes en nuestra religión: el de la Navidad y el de la resurrección de nuestro Señor Jesucristo. En ambos el personaje central es Jesús; nosotros debemos tener a Jesús como el centro de nuestras vidas actuar acorde a sus enseñanzas y respetar lo que nos envíe, momentos felices y también las pruebas.

Indicó que cuando nosotros le pedimos un milagro a Dios, debemos tener en cuenta que posiblemente nos mande pequeños milagros y/o no precisamente lo que le pedimos; Él realiza milagros de acuerdo a sus designios. Comentó que durante la Semana Santa estuvo en la Casa Simón de Betania, que hospeda y atiende a niños, adultos y adultos mayores que tienen fuertes problemas de salud y que no cuentan con apoyo de sus familias. Allí se atiende a una joven que no tiene control de sus movimientos, el Padre le pidió a Dios que, si era su voluntad, que por favor la aliviara.

El Padre Gera llevó a cabo los oficios de la Semana en dicha casa; al estar en la Misa del miércoles, relacionada con la unción de enfermos, se sorprendió gratamente al ver que la joven pudo caminar a tomar la comunión; pero al querer regresar a su asiento tuvo problemas por lo que Rubí (hija de la joven) que también está en dicha casa y estaba presente en la Misa, se levantó para ayudarla; el Padre Gera felicitó a Rubí por ayudar a su mami y Rubí se puso muy feliz lo que promovió una mejor y más estrecha relación entre su mami y Rubí lo que puede dar más grandes frutos a futuro.
En las pequeñas cosas también está la mano de Dios, son también pequeños milagros que más adelante pueden tener muy positivas repercusiones. En nuestras casas posiblemente hace falta que el papá le diga a su hijo que se siente orgulloso de él; que el hijo de las gracias a lo bueno que recibe de sus padres, el reconocer y externar lo positivo de los demás y el saber expresar el agradecimiento, son pequeñas cosas que mejoran nuestra convivencia. Concluyó promoviendo que lo que está muerto en nosotros (actitudes, acciones, etc.) busquemos que pueda resucitarlo y fomentemos la armonía, el bienestar de nuestras vidas y estar más acordes con las enseñanzas de Jesús y lo que Dios espera de nosotros.

Definitivamente, en nuestra querida parroquia de San Juan Bosco vivimos intensamente las celebraciones de Semana Santa. Nos unimos a Jesús y a nuestra querida madre celestial intentando ser un bálsamo al dolor tan grande que padecieron. Posterior a la pasión, Jesús vence al mal con su gloriosa resurrección y nos comprueba que Él es el camino la resurrección y la vida, que quienes vayamos a Él también tendremos vida eterna. Jesús se dio por completo para lograr tu salvación y mi salvación, porque su amor por ti y por mí es infinito y desea que, llegado el momento, todos estemos con Él y con Dios, nuestro Padre, unidos a sus ángeles y santos, amándolo, adorándolo y glorificándolo en ese hermoso lugar en el que no hay dolor, en el que todo es belleza, paz y amor; en la anhelada gloria celestial.

 

Escrito por: José Francisco (Paco) Salazar Cantú

Una disculpa por los posibles errores ortográficos y de redacción, repetición de palabras y hasta redundancias, intenté no perder la parte medular de cada oficio. También por redactar en diferentes tiempos y por posibles errores por mi desconocimiento.

Lo presentado es mi humilde punto de vista, intentando hacerlo con cariño y respeto.

Un abrazo y felices pascuas de resurrección de nuestro Señor Jesucristo.

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